El Instituto Técnico Nuestra Señora de Belén de Salazar fue fundado el 11 de marzo de 1915 por solicitud del párroco José Natividad Zafra y de distinguidos caballeros de la localidad quienes gestionaron ante la superiora provincial de Bogotá Superiora Provincial de Bogotá Mére Thérese du Sacre Coeur, la presencia de las hermanas, que fueron enviadas a la población para fundar el colegio de carácter privado, fueron cuatro; la superiora y directora era la Hermana María Elena, la acompañaban en comunidad y como maestra del colegio las Hnas. María Laura, María Indalecia e Ignacia del Carmen, quienes iniciaron labores con un grupo de sesenta niñas y la sección de niños como campo educativo de primera importancia.
En 1918 se graduó la primera promoción según consta en los libros de archivo y ya para el año 1923 se formalizó la creación del colegio por la ordenanza No. 18 del 6 de abril, bajo la dirección de las Hermanas de la Presentación siendo la directora la Hna. María Amelia y subdirectora Hna. Camila, como profesoras las Hnas. San Enrique y Luisa Martina.
El colegio tomó fuerza y fue creciendo en todos los aspectos, pero en 1932 la violencia política hizo que las hermanas tuvieran que salir del pueblo como medida de prudencia, por orden del arzobispo de Pamplona Monseñor Rafael Afanador y Cadena; la institución educativa durante ese tiempo fue dirigido por personal seglar.
En 1939 los padres de familia y los integrantes del Concejo Municipal gestionaron el regreso de las hermanas y solicitaron ante el gobierno departamental que las religiosas estuvieran incluidas dentro de la nómina del personal docente del Colegio y tomaron así nuevamente la dirección del plantel educativo.
En 1943 por gratitud y afecto hacia las hermanas, el señor Jesús Barrera Poveda donó a la Comunidad una casa de su propiedad situada a una cuadra del parque principal con el fin de asegurar la continuidad de la obra que las religiosas habían empezado; el donante pidió el favor de cambiar el nombre del colegio por el de Nuestra Señora de Belén en honor a la reina de Salazar, petición que le fue concedida.